
En corto: una cubierta no falla por el material impermeabilizante, falla por los puntos singulares y por el soporte. La poliurea resuelve el primer problema —forma una membrana continua que envuelve petos, sumideros y pasatubos sin solapes— pero el segundo sigue siendo responsabilidad de la preparación, que tiene requisitos medibles y no negociables. Esta página explica cómo se ejecuta una impermeabilización de cubierta con poliurea y cuándo conviene elegirla frente a una lámina asfáltica, una membrana sintética o un poliuretano líquido.
Si lo que buscas es la ficha capa por capa de un sistema concreto —cubierta invertida, invertida ajardinada, ajardinada o tradicional—, cada una tiene su propia página y están enlazadas más abajo. Y si aún no tienes claro qué es este material, cómo se aplica o cuánto dura, esa base está en qué es la poliurea.
Qué falla en una cubierta y por qué
Antes de elegir un material conviene saber contra qué se está protegiendo. En una cubierta plana o de poca pendiente, los fallos se repiten siempre en los mismos sitios:
Los encuentros, no los paños. El agua rara vez atraviesa el centro de un paño impermeabilizado. Entra por el encuentro con el peto, por el embudo del sumidero, por el pasatubos de una climatizadora o por el remate de una junta de dilatación. Son los puntos donde un sistema de láminas necesita piezas especiales, refuerzos y solapes ejecutados a mano.
El movimiento del soporte. Una losa de cubierta se dilata y contrae con el ciclo térmico diario. Si el impermeabilizante no acompaña ese movimiento, fisura. Ese es el parámetro que mide la elongación: el ACE PU-100 admite un 325 % ±10 % antes de rotura, ensayado según ASTM D 412, y la formulación de alta elongación ACE PU-100 HE llega al 581 % ±10 %.
El agua retenida. Una cubierta con pendiente mal resuelta acumula lámina de agua permanente sobre la impermeabilización. Eso somete la cubierta a ciclos de hielo-deshielo, acumula suciedad y vegetación espontánea, y mantiene presurizada cualquier entrada mínima de agua.
La punción. En una cubierta ajardinada, la raíz. En una cubierta transitable o técnica, la pata de un equipo, la rueda de una carretilla de mantenimiento o el canto de una baldosa mal asentada.
El envejecimiento térmico. Una membrana oscura sobre una cubierta expuesta en el sur peninsular puede superar los 70 °C de temperatura superficial en verano y baja de cero en invierno. El ACE PU-100 declara una resistencia a temperatura ambiente de −45 °C a +120 °C. Conviene no confundir ese dato con el rango de servicio certificado, que es el que aplica a efectos de proyecto y es más estrecho: la única ficha de la gama que publica un rango de temperatura de sustrato en servicio bajo ETAG 005 es la del ACE SOLUFLEX CP2, −20 °C / +90 °C. Para el ACE PU-100, el rango de servicio certificado debe solicitarse junto con el certificado ETE.
De estos cinco fallos, la poliurea proyectada ataca directamente los cuatro primeros. El quinto lo acota la normativa, no el catálogo.
Qué exige el soporte de una cubierta antes de proyectar

Es lo que más determina si una cubierta llega al final de su vida útil prevista o falla en los primeros años. Una membrana que cura en segundos no perdona un soporte que no cumple: no hay margen para corregir sobre material fresco.
Los parámetros generales —comunes a cualquier aplicación de poliurea— están desarrollados en preparación del soporte. Lo que sigue son esos mismos valores leídos desde una cubierta: qué obliga a medir, en qué momento de la jornada y con qué consecuencia sobre la planificación de obra. Proceden de la ficha del ACE PU-100 (rev. oct-2025) y del catálogo técnico; los marcados con asterisco solo los publica esa ficha:
| Parámetro del soporte | Requisito | Por qué importa en cubierta |
|---|---|---|
| Resistencia a tracción | > 1,5 N/mm² · ≥ 2 N/mm² en cubierta con tráfico rodado | Si el soporte se desprende, la membrana se va con él, íntegra |
| Resistencia a compresión * | > 25 N/mm² | El valor varía entre fichas de la gama: consúltese la del producto especificado |
| Curado del hormigón | ≥ 28 días | Antes, la losa sigue liberando agua y vapor |
| pH del soporte | 9-12 | Un pH bajo delata hormigón carbonatado o restos de limpieza ácida. Se comprueba con tira sobre superficie humedecida |
| Humedad del soporte | < 4 % (ASTM D 4263; criterio más exigente de los dos publicados por ACE — la ficha del PU-100 admite < 5 %) | Origen habitual de microburbujas por desgasificación |
| Perfil de rugosidad | CSP 3-5 (ICRI 03732) | Poro abierto: sin él la imprimación no penetra |
| Temperatura del soporte * | 3-34 °C y ≥ 3 °C sobre el punto de rocío | Condición de aplicación, no recomendación |
| Fisuras | se rellenan las > 1,5 mm (ACE MP-4035 / ACE POLYSEAL) | Una fisura activa reaparece en la membrana |
| Solape de geotextil | ~15 cm, asentado ≥ 1 h | Cuando el sistema incorpora refuerzo textil |
Sobre las filas marcadas con asterisco. El techo de 34 °C solo lo declara la ficha del ACE PU-100; las demás exigen únicamente los 3 °C sobre el punto de rocío. Al redactar un pliego, manda la ficha del producto especificado.
Dos matices que se discuten en obra. El punto de rocío no es una preferencia meteorológica: por debajo de ese margen hay condensación invisible al proyectar y la membrana adhiere sobre esa película, no sobre el hormigón; se mide antes de empezar y se repite durante la jornada, porque el punto de rocío de las ocho no es el de las dos. Y la ventana de temperatura es de soporte, no de ambiente: una losa al sol de agosto en Sevilla supera los 34 °C mucho antes que el aire, lo que desplaza la aplicación a primera hora o exige sombreado.
Puntos singulares: donde se gana o se pierde la cubierta

Un paño de cubierta es la parte fácil. Lo que distingue una ejecución buena de una mediocre es cómo se resuelven estos cuatro encuentros, y es también donde una membrana proyectada se comporta de forma distinta a un sistema de piezas:
Petos y encuentros verticales. El ángulo entre el paño y el paramento se resuelve antes de proyectar, formando media caña con mortero o masilla: sobre una arista viva a 90° la tensión se concentra y ahí fisura al primer ciclo térmico. Después la membrana sube por el vertical y pasa por encima de esa media caña. El mínimo habitual de referencia para la altura de subida es de 20 cm sobre el nivel de protección acabado, aunque el valor lo fija el proyecto. La altura de subida y el remate superior —roza, perfil metálico o babero— se definen en proyecto según el CTE DB-HS 1. Lo que no debe hacerse es rematar la membrana a tope contra el paramento sin un elemento que impida la entrada de agua por detrás.
Sumideros y rebosaderos. El punto crítico es la unión entre la membrana y el cuerpo del sumidero. La secuencia correcta es preparar y desengrasar la pieza, imprimarla con la imprimación específica del material del sumidero —no la misma que el hormigón si es metálico o de PVC— y envolver el embudo con la membrana, entrando dentro del cuerpo. En rehabilitación suele ser más seguro sustituir el sumidero por uno nuevo que intentar sellar uno degradado.
Juntas de dilatación. La junta se trata antes de proyectar, no después. El relleno de fondo de junta y el sellado elástico con ACE POLYSEAL o ACE MP-4035 se ejecutan primero, y la membrana pasa por encima. Una junta estructural activa necesita además un refuerzo textil embebido que permita el movimiento sin transmitirlo a la membrana: si la poliurea se aplica adherida directamente sobre una junta que se mueve, la elongación se concentra en milímetros de ancho en lugar de repartirse.
Pasatubos, anclajes y bases de equipos. Cada penetración es un punto de entrada. La ventaja real de la proyección es que envuelve geometrías que una lámina no resuelve sin piezas especiales: un pasatubos aislado se cubre en una operación continua. La condición es que la pistola alcance el encuentro. Donde no llega —un tubo pegado a un peto, o un haz de tubos juntos, donde la cara oculta de los interiores queda inaccesible— hay que separarlos, elevarlos, resolverlos con manguito o collarín, o completar con aplicación manual en frío. Un haz de tubos apretados es de los puntos singulares más difíciles de una cubierta, y conviene resolverlo en proyecto antes que en obra.
Todos los puntos singulares se ejecutan antes de la proyección general del paño. Es un orden de trabajo, no un detalle de estilo.
Cubierta metálica y cubierta deck: chapa, panel sándwich y fibrocemento

Qué es una cubierta deck. Es una cubierta plana o de poca pendiente construida por capas sobre un soporte metálico: una chapa grecada de acero que hace de elemento portante, el aislamiento térmico por encima —normalmente lana de roca o poliisocianurato— y la impermeabilización como capa superior, en muchos casos con una barrera de vapor intermedia. No hay losa de hormigón: el paquete apoya sobre la propia chapa, que salva la luz entre correas.
Es la solución habitual cuando hay que cubrir mucha superficie con poco peso propio: nave industrial y logística, gran superficie comercial, polideportivo, pabellón ferial. Pesa una fracción de lo que pesa una cubierta de hormigón y permite grandes luces; a cambio, su comportamiento mecánico y térmico es distinto, y eso cambia las reglas para el impermeabilizante.
La chapa no es hormigón, y la tabla de requisitos de soporte de más arriba no le aplica. Conviene dejarlo explícito porque es un error frecuente al redactar un pliego: tracción, compresión, curado de 28 días, pH y humedad interna son criterios de hormigón o mortero. Sobre chapa no hay nada de eso que medir. Lo que hay que valorar es otra cosa:
- Se deforma. La chapa flexa bajo el paso de mantenimiento y bajo carga de nieve o de agua acumulada. Una membrana rígida fisura; en deck la elongación y la capacidad de puenteo dejan de ser un dato de catálogo y pasan a ser el criterio de selección.
- Dilata más. El acero dilata bastante más que el hormigón y la cubierta es ligera: responde antes y con más recorrido al ciclo térmico diario, así que la membrana trabaja más.
- La preparación es de metal, no de hormigón. El criterio aplicable es un grado de chorreado y una rugosidad de perfil de acero —SSPC SP-10 / SA 2½, 50-75 µm—, no un CSP de hormigón.
- Sí sigue vigente la regla del punto de rocío. Una chapa metálica se pone por debajo del punto de rocío antes que una losa, porque tiene mucha menos inercia térmica. En una cubierta de chapa, la condensación de primera hora no es una hipótesis: es el escenario normal.
Soportes que cubre el sistema. La ficha del ACE PU-100 HE declara como campo de aplicación «cubiertas metálicas de acero, cobre, zinc o chapa pre-lacada» y «cubiertas a base de placas onduladas de fibrocemento o similar». El dossier de rehabilitación de cubiertas metálicas añade el panel sándwich y el tratamiento del canalón. Su elongación declarada es del 581 % ±10 %, con dureza Shore A 80 / Shore D 25 — el valor más alto de la gama proyectada, que es precisamente lo que pide un soporte que se mueve. Es un producto aromático: su propia ficha exige acabado alifático si la membrana no va protegida por otra capa.
El sellado de juntas entre chapas es la partida que decide el resultado. En una cubierta de chapa o de panel sándwich, el agua entra por el solape entre paneles y por los tornillos de fijación, no por el centro de la chapa. La secuencia documentada es imprimar las chapas y sellar la junta con masilla ACE MP-4035 reforzada con banda elástica ACEBAND, o rellenar con espuma ARTFOAM ECO / ACEFOAM donde la junta tiene volumen. Después se proyecta la membrana continua por encima, que es lo que convierte un conjunto de paneles solapados en una superficie sin juntas.
Fibrocemento: hidrolimpieza, nunca tratamiento mecánico. En placa ondulada de fibrocemento la preparación se hace por hidrolimpieza y cepillado local, y el tratamiento mecánico está prohibido. No es una preferencia de acabado: lijar, amolar o granallar una placa de fibrocemento genera polvo respirable, con las implicaciones de seguridad y de gestión de residuo que eso conlleva. Una membrana continua proyectada encima tiene además la ventaja de dejar la placa encapsulada en lugar de retirarla. El detalle constructivo está en el sistema ACE de cubierta de fibrocemento.
Si la placa puede contener amianto, antes de cualquier intervención hay que leer la advertencia legal de las preguntas frecuentes: la limpieza y el encapsulado son trabajo con amianto y están regulados.
Aislamiento y techo frío. Cuando el paquete incorpora aislamiento proyectado, el sistema tipo del catálogo emplea ART FOAM ECO a razón de ≥ 0,7 kg/m² por cada centímetro de espesor. Y hay un efecto que en nave industrial pesa más de lo que parece: con acabado alifático blanco, el sistema alcanza un SRI superior a 106, lo que lo clasifica como techo frío según los criterios LEED y mejora el rendimiento de los paneles solares instalados en cubierta, porque la célula fotovoltaica pierde eficiencia con la temperatura y una cubierta reflectante calienta menos el aire bajo el panel. En una cubierta de nave con fotovoltaica, esa es una partida que se justifica dos veces.
Los detalles constructivos capa por capa están publicados en las fichas de sistema: cubierta deck y cubierta metálica.
Condiciones de aplicación: cuándo se puede proyectar y cuándo no
| Condición | Valor | Consecuencia si no se cumple |
|---|---|---|
| Temperatura del soporte | 3-34 °C | Fuera de rango, se suspende la aplicación |
| Diferencia sobre punto de rocío | ≥ 3 °C | Condensación bajo la membrana, fallo de adherencia |
| Humedad del soporte | < 4 % | Desgasificación y microburbujas |
| Gel time del ACE PU-100 | 8 s | No hay margen de corrección sobre material fresco |
| Tack-free | 3-5 min | Libre al tacto muy rápido; el tránsito lo fija el sistema |
Una diferencia práctica frente al poliuretano líquido: la poliurea pura es insensible a la humedad ambiente durante su reacción química, porque el agua no interviene en la formación del enlace urea. Eso no significa que se pueda proyectar sobre un soporte mojado —el límite del 4 % sigue vigente—, pero sí que una humedad relativa alta no arruina la jornada. En una cubierta, donde la ventana de trabajo depende del tiempo, eso se traduce en más días útiles al año.
Para la aplicación manual en frío, donde no cabe equipo de proyección, los tiempos son otros y sí están publicados: el ACE SOLUFLEX CP2 se aplica a 1,5-2 mm/m² en una sola mano, con un consumo de 1,4 kg/m² por milímetro de espesor, secado inicial a 40 minutos, superficie seca a 2 horas, tránsito a las 24 horas y curado completo en 5-6 días. Su elongación es del 700 % y está declarado apto para cubiertas, balcones, terrazas y cubiertas verdes.
Recepción: prueba de estanqueidad y control de espesor
Es el paso que cierra la cubierta y el que decide si se puede tapar. Va después de ejecutar la membrana y los puntos singulares, y antes de colocar cualquier capa de protección: aislamiento, geotextil, grava, mortero, tierra vegetal o pavimento.
La prueba de estanqueidad. En una cubierta plana con petos se hace por inundación: se taponan los sumideros, se llena hasta una lámina de agua que cubra los puntos bajos sin superar la altura de entrega de la membrana en el peto, y se mantiene entre 24 y 48 horas revisando el intradós de la losa y los encuentros. En cubierta con pendiente, donde la inundación no es posible, se sustituye por riego continuo prolongado por zonas, empezando por los puntos altos.
Por qué importa especialmente aquí: la ventaja de un sistema adherido es que la fuga aparece donde entra, y eso solo sirve si se comprueba antes de tapar. En una cubierta ajardinada, una entrada de agua descubierta después de colocar drenante, tierra y plantación no se repara con un parche: se repara retirando el jardín.
El control de espesor ejecutado. El espesor es el parámetro del que dependen la durabilidad y el comportamiento de la membrana, y una proyección manual tiene dispersión. En obra se controla de tres formas, habitualmente combinadas: por consumo real (kilos aplicados entre metros cuadrados ejecutados, contrastado contra la dotación prevista), por testigo cortado sobre probeta o zona sacrificial, y por medición no destructiva sobre soporte metálico. Conviene fijar en el pliego cuál de las tres se exige y quién levanta el acta, porque es lo que se revisa si más adelante hay discusión.
Qué sistema para qué cubierta

La poliurea no es un sistema: es la membrana dentro de un sistema. Lo que cambia entre una cubierta invertida y una ajardinada no es el impermeabilizante, sino qué va encima y en qué orden. La ficha técnica del ACE PU-100 nombra expresamente el rango completo: «cubiertas planas, inclinadas e invertidas, cubiertas ajardinadas, terrazas y balcones».
Cada tipo tiene su detalle constructivo publicado capa por capa. Esta guía cubre el cómo; las fichas cubren el qué:
| Tipo de cubierta | Membrana habitual | Detalle constructivo completo |
|---|---|---|
| Cubierta invertida (aislamiento sobre la impermeabilización, protegida con canto rodado) | ACE PU-100 o ACE 7052 HE | Sistema ACE de cubierta invertida |
| Cubierta invertida ajardinada | ACE PU-100 o ACE 7052 HE + geotextil | Sistema ACE de cubierta invertida ajardinada |
| Cubierta ajardinada | ACE PU-100 o ACE 7052 HE + geotextil + capa drenante | Sistema ACE de cubierta ajardinada |
| Cubierta tradicional (aislamiento bajo la impermeabilización) | ACE PU-100 o ACE 7052 HE | Sistema ACE de cubierta tradicional |
| Cubierta deck / metálica (chapa grecada, panel sándwich, fibrocemento) | ACE PU-100 HE o ACE 7052 HE + acabado alifático | Sistema ACE de cubierta deck · Sistema ACE de cubierta metálica |
| Cubierta transitable (peatonal o vehicular, acabado con árido) | ACE PU-100 o ACE 7052 HE + alifático + árido | Sistema ACE de cubierta transitable |
Las membranas de la tabla están declaradas para estas tipologías, pero no son intercambiables sin más. El ACE PU-100 declara una elongación del 325 % ±10 % (ASTM D 412) y el ACE 7052 HE, 270 % ±10 % (DIN 53404) — ensayadas con normas distintas, así que los dos números no se comparan directamente. El 7052 HE aporta a cambio la clasificación Broof-T1 frente al fuego exterior. Y para los soportes que se mueven, el ACE PU-100 HE llega al 581 % ±10 %, que es la razón por la que aparece en la fila de deck y metálica y no en las demás. La elección se hace sobre el movimiento previsto del soporte y sobre lo que exija el pliego en comportamiento al fuego.
Dotación de sistema tipo según el catálogo técnico de ACE
La pregunta que llega antes de cualquier presupuesto es cuánto material lleva cada metro cuadrado. Las fichas técnicas de las poliureas proyectadas no publican consumo ni espesor —solo el SOLUFLEX CP2 lo hace—, así que la única referencia disponible es la dotación de sistema tipo del catálogo técnico. Se da como tal:
| Sistema de cubierta | Poliureas declaradas | Secuencia y dotación |
|---|---|---|
| Ajardinada (green roof) | PU-100 · 7052 HE | primer 0,250 → poliurea 2,200 kg/m² → geotextil > 150 g/m² → capa drenante → geotextil → tierra → plantación |
| Ajardinada invertida | PU-100 · 7052 HE | primer 0,250 → poliurea 2,200 → geotextil → aislamiento → geotextil → drenante → tierra |
| Metálica | PU-100 · PU-100 HE · 7052 HE | primer 0,200-0,250 → poliurea 2,200 kg/m² → ACE 365 0,200 |
| Metálica con aislamiento | ídem | ART FOAM ECO → poliurea 2,200 → ACE 365 0,200 |
| Invertida con pavimento flotante | PU-100 · 7052 HE | primer 0,200-0,250 → poliurea 2,200 → geotextil > 150 g/m² → aislamiento → baldosa o tarima sobre plots |
| Invertida con canto rodado | PU-100 · 7052 HE | ídem → capa de canto rodado |
| Cerámica con mortero | PU-100 · 7052 HE · SOLUFLEX | primer → poliurea 2-2,200 o SOLUFLEX 2,4-2,8 → mortero → cerámica |
| Rehabilitación sobre cerámico | PU-100 · 7052 HE · SOLUFLEX | primer → poliurea 2-2,200 → ACE 365 / ACE 373 0,200 |
| Transitable vehicular | PU-100 · 7052 HE | primer 0,250 → poliurea 2,5-3,300 kg/m² → ALIFLEX o ACE 365 ≥ 0,200 + árido ≥ 1 kg/m² |
| Transitable peatonal | PU-100 · 7052 HE | ídem con poliurea 2,5 kg/m² |
- Espesor genérico de referencia: > 1,5-2 mm proyectado en
caliente y > 1,8-2 mm en aplicación manual en frío, con top-coat UV de 150 µm.*
Estas cifras son dotación de sistema tipo, no una propiedad del producto: no figuran en las fichas técnicas de las poliureas proyectadas. Sirven para dimensionar una partida y comparar configuraciones; el consumo real lo fija el aplicador certificado sobre el soporte concreto, en función de la porosidad, del estado de la superficie y del espesor que exija el proyecto. Un soporte rugoso o poroso consume más primer y más membrana que el mismo sistema sobre una superficie cerrada.
Caso de obra: Torre Sevilla

| Dato | Valor |
|---|---|
| Superficie | 500 m² de cubierta principal + 14.000 m² de cubierta de podios |
| Producto | ACE PU-100 |
| Fechas | mayo-julio 2013 |
Es la referencia de cubierta más significativa de ACE por dos motivos. El primero es la escala: más de catorce mil metros cuadrados de cubierta de podios ejecutados en tres meses. El segundo, menos evidente, es la diferencia de exigencia entre las dos partidas: la cubierta principal de una torre está sometida a un régimen de viento y de temperatura que nada tiene que ver con el de una cubierta de podio a cota de calle, y ambas se resolvieron con la misma membrana.
El sistema se ejecutó en 2013. La cifra es la antigüedad de la aplicación, no una declaración sobre su estado actual.
Normativa aplicable a una cubierta impermeabilizada con poliurea
Quien redacta un pliego necesita los números de norma dentro del documento, no en una ficha descargable. Estos son los que aplican a una cubierta:
| Ámbito | Norma | Qué regula o declara |
|---|---|---|
| Exigencia básica de salubridad | CTE DB-HS 1 | Marco reglamentario que obliga a impermeabilizar y define grados de impermeabilidad. El cumplimiento se justifica por solución constructiva y por proyecto, no por producto: la membrana es un componente que el proyectista justifica |
| Idoneidad técnica europea | ETAG 005 | Guía europea de sistemas de impermeabilización de cubiertas aplicados en obra líquida. La ficha del ACE PU-100 declara conformidad ETAG 005 |
| Reacción al fuego exterior | Broof-T1, bajo UNE-EN 13501 | Comportamiento frente a un fuego exterior sobre la cubierta. Confirmado en ficha técnica para el ACE 7052 HE. Para el resto de la gama, consultar la clasificación vigente al equipo técnico |
| Penetración de raíces | UNE-EN 13948 | Requisito para cubiertas ajardinadas y con vegetación |
| Temperatura de sustrato en servicio | ETAG 005, −20 °C / +90 °C | Rango certificado del sistema, distinto del rango del material |
| Agua caliente | ETAG 005, clase L4 a 60 °C | Aptitud frente a agua caliente |
Dos precisiones que ACE prefiere hacer explícitas porque en el mercado se enuncian mal:
La reacción al fuego es una propiedad del producto y de su configuración de ensayo, no de «la poliurea». En un pliego con exigencia de reacción al fuego exterior conviene pedir la clasificación del producto concreto que se va a especificar, en la configuración prevista.
Rango de material y rango de servicio certificado no son lo mismo. El primero describe qué aguanta el polímero; el segundo, en qué condiciones está certificado el sistema como impermeabilización. Un pliego se redacta contra el segundo.
La idoneidad técnica europea. El sistema con ACE PU-100 cuenta con Evaluación Técnica Europea bajo ETAG 005, ETE 14/0143, que declara una vida útil de 25 años; al ACE 7052 HE le corresponde la ETE 20/1010. La ficha técnica del PU-100 confirma la conformidad con ETAG 005 y el certificado de 25 años; los números de expediente proceden de la documentación técnica de ACE.
Resistencia a la penetración de raíces. Es el requisito que define una cubierta ajardinada y se acredita según UNE-EN 13948:2008. La resistencia a raíces figura en la documentación técnica de ACE asociada a los sistemas de cubierta vegetal; el certificado aplicable al producto y a la configuración concretos conviene solicitarlo al equipo técnico antes de redactar el pliego, porque un geotextil de separación no sustituye a esa acreditación.
Poliurea frente a otros sistemas: el criterio que más pesa en cubierta
La comparación general entre poliurea y poliuretano está desarrollada en la pillar, en poliurea y poliuretano: en qué se diferencian. Lo específico de una cubierta es otra cosa, y rara vez se discute: si la fuga se puede localizar.
En un sistema totalmente adherido, el agua que atraviesa la membrana aparece justo debajo del punto de entrada, y la reparación es un parche. En un sistema flotante o con solapes, el agua circula entre capas y sale a diez metros del origen: localizar el punto de entrada cuesta más que repararlo. En un edificio en uso, esa diferencia es de coste de explotación, no de material.
A cambio, la poliurea tiene un coste inicial mayor y depende de un aplicador con equipo específico. La decisión depende de la vida prevista de la cubierta: en un activo de larga vida el sobrecoste se valora frente a la durabilidad esperada y a un plan de inspección más simple; en una cubierta con vida prevista corta, no siempre compensa.
Rehabilitación de cubiertas: impermeabilizar sobre la tela asfáltica existente
En rehabilitación, la pregunta que llega a ACE casi siempre es la misma: ¿hay que demoler lo que hay? En muchos casos, no.
Una membrana de poliurea puede aplicarse sobre una impermeabilización asfáltica existente siempre que se cumplan cuatro condiciones, que se verifican antes de presupuestar:
1. La lámina está firme y adherida. Se comprueba por sondeo y por catas. Una lámina con bolsas, despegada o con solapes abiertos replicará su fallo en la membrana nueva por muy bien proyectada que esté. Donde no está adherida, se retira. 2. No hay agua atrapada bajo la lámina. Este es el punto que más proyectos descarta. Si el aislamiento o el soporte tienen humedad ocluida, al calentarse la cubierta ese vapor busca salida y levanta la membrana nueva. Se resuelve con catas, secado o retirada localizada, nunca cubriendo. 3. La superficie es compatible con la imprimación. Los asfaltos exudan aceites que pueden migrar a la membrana. Requiere imprimación específica y, en algunos casos, una capa de barrera. Se decide con ensayo de adherencia en obra sobre una zona de prueba, no por catálogo. 4. Los puntos singulares se rehacen. Sumideros, petos y juntas se tratan como si la cubierta fuese nueva. Es donde estaba el fallo original en la inmensa mayoría de las cubiertas que se rehabilitan.
Cuando se cumplen, la ventaja es doble: se evita el coste y los residuos de la demolición, y se evita dejar el edificio sin cubierta durante la obra. Cuando no se cumplen, aplicar poliurea encima convierte un problema localizado en un problema tapado.
Qué imprimación lleva cada soporte existente
La tercera condición —compatibilidad con la imprimación— es la que más se despacha con vaguedades, y sin embargo está resuelta en el catálogo soporte por soporte. El dato que cambia un presupuesto de rehabilitación es el de la segunda fila:
| Soporte existente | Imprimación | Repintado |
|---|---|---|
| Lámina asfáltica con acabado mineral | PRIMERFLEX PLUS, rendimiento 4 m²/l | — |
| Lámina asfáltica con acabado de aluminio | hay que retirar el aluminio antes de imprimar, y después EPOPRIMER 100 | — |
| Teja o cerámica | PRIMERFLEX PLUS, 4-5 m²/l | 3-24 h |
| Metal | EPOPRIMER 100, 5-6,5 m²/kg | 12-48 h |
Las láminas autoprotegidas con aluminio son el caso que más presupuestos descoloca. La cara de aluminio no es una superficie sobre la que imprimar: es una lámina metálica adherida al asfalto que se desprende con él. Retirarla convierte una partida de limpieza en una de saneado, y si no se detecta en la inspección previa aparece en obra como desviación de coste. La decisión la toma el aplicador certificado tras inspeccionar la cubierta, no desde una ficha ni desde una fotografía.
Cuándo NO usar poliurea en una cubierta

Un fabricante que solo publica los casos favorables no está dando información técnica. Estas son las situaciones en las que la poliurea no es la respuesta:
Cuando el soporte no cumple y no se va a sanear. Si el presupuesto no da para sanear, es mejor elegir un sistema menos exigente que aplicar poliurea sobre una base deficiente: falla despegándose entera. Los valores están en la tabla de requisitos de más arriba.
Cuando hay humedad ocluida en el paquete de cubierta. Una membrana totalmente adherida y de muy baja permeabilidad al vapor no deja salida al agua atrapada. Antes de plantear poliurea hay que resolver el secado o prever un sistema de difusión.
Cuando la ventana meteorológica no existe. Si el soporte no puede mantenerse entre 3 y 34 °C y a 3 °C sobre el punto de rocío durante la jornada —obra en invierno sin cerramiento, cubierta expuesta en verano sin posibilidad de trabajar a primera hora— la aplicación se suspende. Aplicar fuera de rango no es una licencia de obra, es un fallo diferido.
Cuando la cubierta tiene vida prevista corta. En una nave con demolición programada a cinco años o en una cubierta provisional, el sobrecoste inicial de la poliurea no se amortiza.
Cuando no hay acceso para el equipo. La proyección en caliente requiere subir a cubierta un equipo bicomponente, compresor y grupo. En un patio interior de un edificio consolidado sin acceso, la alternativa es la aplicación manual en frío, con otras prestaciones y otros tiempos, o directamente otro sistema.
Cuando se busca aislamiento térmico. La membrana no lo es: el aislamiento es otra capa del paquete.
Y hay tres casos en los que otro sistema es sencillamente mejor, no una cuestión de presupuesto:
Cubierta ajardinada sin acreditación de raíces para la configuración prevista. Si no se puede documentar la resistencia según UNE-EN 13948 para el producto y el paquete concretos, una lámina con esa acreditación es la opción correcta. Un geotextil de separación no sustituye al ensayo.
Junta estructural ancha o movimiento diferencial fuerte. Un sistema adherido concentra la elongación en los milímetros que rodean la junta. Donde el recorrido es grande, un sistema desolidarizado o una junta con perfil específico se comporta mejor que cualquier membrana continua.
Superficies pequeñas y fragmentadas. En cubiertas de vivienda o patios de treinta metros cuadrados, el coste de movilizar el equipo de proyección no lo justifica ningún ahorro posterior.
Cuánto cuesta impermeabilizar una cubierta con poliurea
ACE fabrica el material y no ejecuta la aplicación: el precio instalado lo fija el aplicador certificado sobre el proyecto concreto. El criterio y la distinción entre precio de material y precio de sistema instalado están en la pillar, en cuánto cuesta la poliurea por m².
Lo específico de una cubierta son las partidas que mueven la cifra, y no son las de un pavimento:
El saneado del soporte es el factor que más varía y el que más se subestima. Una cubierta con humedad ocluida, con lámina despegada o con aluminio autoprotector que hay que retirar puede costar más de sanear que de impermeabilizar. Es también lo que más aparece en obra si la inspección previa fue superficial.
La accesibilidad. Un equipo bicomponente de proyección en caliente tiene que subir a cubierta. Grúa, montacargas o un patio sin acceso no cambian los metros cuadrados pero sí el presupuesto, y a veces obligan a pasar a aplicación manual en frío, que es otro sistema con otras prestaciones.
La densidad de puntos singulares. Ahí está la diferencia real entre dos cubiertas iguales en superficie: mil metros con dos sumideros y un peto no se parecen a mil metros con veinte bases de climatizadoras y cuatro juntas de dilatación. Los singulares se ejecutan a mano: son horas, no kilos.
Preguntas frecuentes sobre cubiertas con poliurea
¿Qué pendiente mínima necesita una cubierta con poliurea?
La pendiente no la fija el material, la fija el CTE DB-HS 1 según el tipo de cubierta y de protección. La membrana de poliurea es continua y totalmente adherida, así que no tiene un mínimo propio de pendiente como sí lo tiene un sistema de láminas solapadas. Lo que sí importa es que la cubierta evacúe: una lámina de agua permanente somete al material a hidrólisis continua y es una de las causas de fallo descritas al principio de esta página. Si la pendiente existente no evacúa, se corrige con formación de pendientes antes de impermeabilizar, no después.
¿Se puede aplicar poliurea en una cubierta en invierno?
Depende de la temperatura del soporte, no del ambiente. La ventana de aplicación del ACE PU-100 es de 3 a 34 °C de temperatura de soporte y al menos 3 °C por encima del punto de rocío. En invierno el problema no suele ser el frío sino la condensación: a primera hora la losa —y sobre todo la chapa, que tiene menos inercia térmica— está cerca del punto de rocío. La ventaja de la poliurea frente al poliuretano líquido es que su reacción no consume agua, así que una humedad relativa alta no arruina la jornada; el límite de humedad del soporte sigue vigente igualmente.
Si la cubierta es pequeña o hace viento, la alternativa es la poliurea de aplicación manual: poliurea en frío o en caliente.
¿Hace falta retirar el fibrocemento de una cubierta antigua?
Técnicamente no siempre: el sistema de cubierta metálica contempla la placa ondulada de fibrocemento como soporte, y una membrana continua proyectada encima deja la placa encapsulada. La preparación se hace por hidrolimpieza y cepillado local, con el tratamiento mecánico prohibido.
Ahora bien, si la placa contiene amianto, la respuesta no es técnica sino legal. En España, cualquier intervención sobre material con amianto —incluidas la limpieza previa y el propio encapsulado— es trabajo con amianto: exige empresa inscrita en el RERA, plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral y personal con vigilancia de la salud. Los lodos de la hidrolimpieza son residuo peligroso y se gestionan como tal. El encapsulado es una solución reconocida, pero es una solución regulada: no sustituye a ese procedimiento, se ejecuta dentro de él.
Hay además un riesgo de seguridad previo que no tiene que ver con el material: una placa de fibrocemento envejecida no soporta el peso de una persona. El acceso a ese tipo de cubierta exige pasarelas de reparto y protección anticaídas antes de que nadie pise.
Antes de decidir, lo primero es determinar si la placa contiene amianto. Si es anterior a 2002, hay que presumir que sí hasta que un análisis lo descarte.
Un fabricante, no un aplicador
ACE fabrica la poliurea; no ejecuta la obra. Eso define qué puede aportar esta página —datos de ficha, criterios de proyecto y los límites del material— y qué no: la valoración del soporte concreto y el precio instalado los hace el aplicador certificado. El planteamiento completo está en qué es la poliurea.
